Archivado en: Periodismo en la Red | Etiquetas: arte, autorretrato, cine, digital, eggman913, hombre, johnson, montaje, mujer, philip, scott
El arte digital es un nuevo arte que a través de la red ha visto el nombre de una verdadera figura representativa: el estadounidense Philip Scott Johnson. Bajo el nombre de usuario “eggman913″, el artista publica sus montajes en diversos portales, como MySpace, Vimeo o YouTube, y por si fuera poco, aparecen también en multitud de blogs acompañados siempre de comentarios fascinados y fascinantes.
Y es que la creatividad y la belleza que inspiran estos montajes digitales son un hecho irrefutable. “La mujer en el arte” es, para mí, el mejor. En él se fusionan en orden cronológico algunos de los rostros femeninos que han encontrado su lugar en la historia de la pintura. La música que acompaña es la Sarabande de la Suite para violonchelo, nº1 de Bach, interpretada por Yo-Yo Me, y el resultado es, sin más palabras, éste:
Es, de alguna forma, el arte del arte. La misma técnica fue utilizada para crear “La mujer en el cine” y “El hombre en el cine”, que ofrecen un escaparate inédito de algunos de los rostros que más han marcado la historia del blanco y negro. También “Autorretratos” refleja la fusión de grandes rostros retratados en la historia del arte, algunos de los cuales pueden previsualizarse en esta imagen:
Philip Scott Johnson demuestra, con sus montajes, que el arte digital ofrece, entre otras cosas, la posibilidad de combinar recortes de otras artes, integrarlas y darles una forma nunca antes vista. Sus obras, fruto de esta mescolanza, son, en cambio, un tesoro único con su aura particular.
FUENTES: youtube.com | myspace.com | vimeo.com | google.es
Archivado en: Periodismo en la Red | Etiquetas: autor, blog, blogger, denken über, enrique dans, genbeta, mariano amartino, tecnología, top bitácoras
Analizando y comparando dos de los blogs del TOP Bitácoras, el de Enrique Dans y el de Mariano Amartino, puede verse cómo, desde luego, el primero es mucho más completo, no sólo en contenido, sino en recursos y apariencia, lo que seguramente le confiere su puesto 8 en el TOP, frente al puesto 23 del otro blog. Puede verse, pues, cómo el autor parece aprovechar más las oportunidades que brinda el blog en su diseño, probablemente porque su amplia formación tecnológica y periodística se lo permite. Una redacción diaria como mínimo es fundamental en la temática tecnológica del blog, algo que no fue así desde sus comienzos, en febrero de 2003, pero sí en la actualidad. Por otro lado, como periodista, el autor incorpora un apartado con sus fuentes diarias, sin excederse por tanto citándolas en el desarrollo del contenido, lo que en ocasiones distrae y confunde la vista; como blogger independiente, también dedica secciones a imágenes y consideraciones personales.
El segundo blog es mucho más primitivo. El autor, sin formación periodística ni adecuada a la temática tecnológica del blog, publica sus artículos repletos de incorreciones gramáticas y de forma totalmente irregular. Si desde sus comienzos, en noviembre de 2001, ha ido aumentado la frecuencia de publicación, lo ha hecho de forma desproporcional (varias publicaciones en un mismo día, varios días sin publicar…). Como blogger independiente, en el desarrollo de sus artículos incluye excesivos enlaces a las fuentes utilizadas, sin dedicar un apartado especial para ello, y en cambio sí incorpora recomendaciones a otros blogs. Una muestra de que no tiene naturaleza periodística -en la cual las fuentes son un elemento esencial-, sino que se trata de un blogger más, entre tantos.
Comparando entonces ambos blogs con Genbeta, blog corporativo, TOP número 1 en Bitácoras, en el que son varios los autores de su producción, todos ellos con formación en materia tecnológica, nos damos cuenta de que, mientras el segundo blog citado queda a un buen trecho de la calidad de los otros, éstos reflejan una impresión cualitativa similar, tanto en contenido como en apariencia. Aprovechando al máximo los recursos posibles, el blog en cabeza incorpora secciones muy bien definidas y estructuradas que facilitan el camino por el blog y recomiendan otros; no obstante, ninguna de ellas hace referencia a matices personales o a las fuentes utilizadas, lo que vuelve a ser propio de los bloggers que no tienen un backgroud de periodistas. Vemos, en cambio, que la actualización del blog es constante y numerosa en artículos, algunos de los cuales incluyen enlaces que están dirigidos incluso a descargas, aspectos que probablemente contribuyen a otorgarle su lugar sobre los demás. En comparación exclusiva del contenido con el blog de Enrique Dans, debo decir que es la esencia de ser o no un blog corporativo el punto fundamental de la diferencia en el TOP, pues mientras que Genbeta promociona los productos y atiborra sus páginas de publicidad, Enrique Dans los valora y critica y se plantea con necesidad y disgusto dar la bienvenida en su blog a la publicidad.
FUENTES: enriquedans.com | uberbin.net | genbeta.com | bitacoras.com
Archivado en: Periodismo en la Red | Etiquetas: amenazas, ben magec, carteles, denuncia, granadilla, plataforma, puerto, tenerife
El Puerto de Granadilla en la isla de Tenerife es otra idea más de políticos corruptos y empresarios ambiciosos. Las amenazas que supondría la construcción de este proyecto para el medio natural están ya más que presentes no sólo en todos los medios ni en todos los informes de las organizaciones ecologistas, sino en todas las conciencias.
Después de muchas, muchas manifestaciones, muchísima implicación, con el pueblo como protagonista, se ha conseguido el primer parón oficial, en principio de un año, gracias a una denuncia de la organización ecologista Ben Magec. Por ahora, los obstinados constructores sólo han podido erigir dos enormes carteles que otean el lugar, informando del millonario presupuesto que están dispuestos a desembolsar en forma de dinero especulado, de tierras compradas a precios ínfimos al ciudadano más humilde y revaloradas en inauditos pastones manchados de inmoralidad.
Después de ilegales intentos por favorecer y justificar la construcción del puerto, la voz desde arriba ha hablado a favor del pueblo. Este parón supone una batalla ganada para la Naturaleza, algo casi impensable en una comunidad en que rige la ley del cemento y del más corrupto. Pero hemos podido. Los colores que pintaron cierto día todos los carteles que llamaban a luchar están pintando una sonrisa en la costa.
Tenemos que darnos las gracias a todos. Primero, a la Plataforma ciudadana contra el puerto, implicada desde el comienzo hasta que haga falta, y en cuya página se relata toda la información actualizada día a día, toda la historia que hemos trazado con nuestros pasos. Y después, a todos.
A todas esas manos y pies que hemos estado ahí, gritando, bailando, pisoteando las calles nuevamente. Hemos hecho nuestra una vieja proclama de una auténtica lucha: ¡bajo los adoquines, la playa!
FUENTES: diagonalperiodico.net | ecologistasenaccion.org | 20minutos.es | laopinion.es | nopuertogranadilla.org
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La Televisión Digital Terrestre (TDT) es una nueva tecnología que permite la transmisión de las cadenas a través del aire -ni por satélite, ni por cable, como hace la televisión analógica- y en forma de ceros y unos -no mediante ondas-. El apagón analógico, por su parte, marca la fecha por ley en que las cadenas europeas dejarán de emitir en analógico para hacerlo en digital. Para aquel entonces, aquellas personas que no se hayan adaptado a la nueva tecnología con todos sus requisitos dejarán de poder ver la televisión.
La Comisión Europea propuso en mayo de 2005 el año 2012 como fecha límite de implantación para todos los países. No obstante, el Principado de Andorra, implantándolo en septiembre de 2007, fue el primer país europeo en llevar a cabo este apagón analógico. En España, en julio de 2005, el gobierno español la adelantó al 2010, fecha de dudosa viabilidad para muchos. Sin embargo, Soria, ya en 2008, se convirtió en la primera ciudad española con televisión digital, como prueba piloto. Además, el 30 de junio de este año tendrá lugar ya una primera fase colectiva en determinadas comunidades. En estos momentos y hasta el apagón definitivo, las emisiones analógicas y digitales deberán limitarse a convivir.
El funcionamiento de la TDT, desarrollado a continuación, se explica gráficamente en la imagen:
El sonido y las imágenes de los radiodifusores se digitalizan y se convierten en bits de información -unos y ceros- que posteriormente se transmiten a través del aire desde los centros emisores. Esta señal se recibe desde las antenas de las viviendas para finalmente ser convertida de nuevo en sonido e imágenes por unos sintonizadores (o decodificadores). A propósito de éstos debe decirse que en las televisiones digitales ya vienen incorporados, mientras que en las analógicas deben ser instalados, y previamente adquiridos a partir de los 100€, aproximadamente. Además, en muchos casos su instalación hace necesaria una revisión de la antena.
Al igual que la televisión analógica, la TDT es totalmente gratuita para el telespectador. Todos los contenidos actuales se emiten en abierto, libres de inscripción o pago alguno. Además, permite una mejora en la calidad de la recepción y amplía la oferta disponible tanto en número de canales como en versatilidad del sistema. La emisión con sonido multicanal, las múltiples señales de audio, la mejora del teletexto, la EPG (guía electrónica de programas), los canales de radio, los servicios interactivos o la imagen panorámica son algunas de las prestaciones que ofrece la nueva televisión digital.
Por otra parte, al enviar la información en forma de ceros y unos, hace que el receptor -el televisor- sólo deba descifrar si se trata de uno u otro, disminuyendo así la capacidad de errores. Por si fuera poco, el ancho de banda, que determina la anchura que ocupa el rango de frecuencias de la señal enviada, es menor en la televisión digital, por lo que se amplía la capacidad de envío de las emisoras, de modo que la retransmisión de una única cadena analógica permitiría la de cinco digitales. El no uso de las ondas, además, minimiza la distorsión de la información enviada y la existencia de las interferencias, mejorando por tanto la calidad recibida de imagen y de sonido. Asimismo, la TDT permite la recepción portátil y móvil, ya que su señal puede ser recibida -siempre que esté situada dentro de la zona de cobertura- mediante una simple antena telescópica. Esta recepción, además, puede ser tanto estática como en movimiento. Así, existe la posibilidad de que en un formato modificado de la TDT se permita ver sus contenidos a través de PDAs, teléfonos móviles, videoconsolas portátiles…
Como contrapartida y con carácter personal, debo añadir que la gratuidad de este cambio es sólo aparente, pues la inversión que los ciudadanos nos vemos obligados a realizar si no querernos privarnos de la visualización televisiva es de notable consideración. La adquisición de los televisores digitales o, en su defecto, de los sintonizadores externos a instralar en los analógicos, así como la reconfiguración de las antenas actuales suponen una suma de dinero interesante, que por otra parte no todo el mundo pues, si ya no permitirse, ni siquiera adquirir. Eso sin hablar del canon que se aplica a los dispositivos TDT, ni del hecho de que muchos de estos dispositivos ya distribuidos han sido literalmente tirados a la basura por no presentar las debidas cualidades. Por otra parte, considero que la incorporación de tantos canales va a producir grandes diferencias de audiencia entre las distintas cadenas, dependiendo de la divulgación pública que éstas tengan. De este modo, mientras que unas emisoras irán cada vez más haciéndose con el monopolio de la televisión, otras decaerán progresivamente hasta su quiebra final. En lo que me queda confiar es en que el contenido de la televisión digital no se limite a ser una imitación de la televisión actual, cuya programación es, si bien consumida, poco valorada entre la sociedad.
FUENTES: impulsatdt.es | formulatv.com | youtube.com | publico.es | elpais.com
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Internet se ha convertido en la herramienta social por excelencia de la comunicación interactiva. La posibilidad de feedback por la que se caracteriza ha sido aprovechada para la creación de redes sociales, que abren las puertas a una nueva forma de comunicación no mediatizada por los medios de comunicación de masas. Muy bien, porque ya se sabe que estos medios están subordinados a unos intereses que en poco o nada van a favorecer los de los ciudadanos. Muy bien, porque también se sabe que estos medios silencian, mienten y manipulan bajo órdenes mayores. Muy bien, porque se ha podido dar un micrófono a las voces de los ciudadanos. Pero también muy mal, porque se trata de un micrófono distorsionado, con bajo volumen y mucha interferencia.
Un paso más a la disfunción narcotizante. Con la diferencia de que ahora somos nosotros mismos los que elaboramos la información. Más dificultad para darnos cuenta de ello, pero seguimos siendo los impávidos de siempre. Aplaudo porque escribes en tu blog aquello que tienes que decirle al mundo, pero tampoco vale de mucho si acaba siendo un documento perdido en las profundidades del océano internáutico.
Y es que ése es el riesgo al que está sometida la información en Internet. El ruido, el silencio, los filtros… obstaculizan la claridad y la diversidad selectiva y arbitrarian los rangos de relevancia, priorizando y desechando informaciones, ¿con qué criterio? El problema sigue vigente: el político habla y sale en todos los medios, digitales e impresos. El ciudadano habla y más que difícilmente acaba destacando en la red. La comunicación vertical continúa aplastando a la horizontal; no obstante, los usuarios de ésta se sienten conformes con su nueva herramienta… Esperemos que no demasiado.
La visualización de los usuarios más destacados se ve favorecida por las destrezas digitales de los mismos en la publicación. Destrezas que, por otra parte, no garantizan la fiabilidad de ciertos conocimientos, ya sea por falta de competencia en la naturaleza de determinadas informaciones, en su gestión o en su difusión. La inconexión, el error, la manipulación, la silenciación, el rumor… siguen siendo realidades en la red de la entropía, donde las fuentes pueden carecer de contraste, de autoría y, en definitiva, de autoridad.
Así, la información, junto con su emisor, se convierten en algo arbitrario y espontáneo, en un plus del universo cibernético que, con mucha suerte, encabezará los primeros resultados durante ¿un par? de días, para luego quedar en la invisibilidad que impone el propio funcionamiento de Internet.
Quién sabe cuántos documentos valiosos habrá ya en el baúl de los olvidados.
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No paramos de hablar de la “sociedad de la información”. Sin embargo, ¿no debería una auténtica “sociedad de la información” garantizar la calidad, la profundidad y la optimización de la información, y no los malintencionados beneficios que de ésta se extraen por medio de la manipulación, la silenciación o la corrupción? Lo cierto es que el término debe de ser uno de los conceptos más asimilados y a la vez más paradójicos que tengamos hoy en día en nuestro vocabulario. Porque entre la actualización inmediata e incesante, finalmente ametralleante, la entropía informativa con toda su disparidad inherente, la falta de autoridad e incluso de existencia de las fuentes y la consecuente merma de la pura disposición investigadora, comparativa y asimiladora, todo esto acaba sonando más a que vivimos en una “sociedad de la desinformación” y a que Internet es el principal colaborador de esa sociedad.
Tal vez suena el concepto un tanto radical. No obstante, me resulta descriptivo de una sociedad en la que pocos son los que se preguntan por los desastres de “ahí fuera”, menos aún los que deciden informarse -bien-, y “cuatro gatos” los que realmente logran hacer algo. Un algo que no sólo reduzco a las formas más directas de compromiso activo, sino que permite ser brindado incluso en la más cotidiana conversación. Una información de la que no hay conciencia, por la que no hay especial interés, no merece ser el denominador de ninguna sociedad.
Resaltando, pues, los intereses que titiritean sobre el escenario cibernético y fomentan que Internet, no con otra intención, dé su espalda a la calidad y la economía informativas, me cabe decir que la implantación generalizada de ordenadores con acceso a Internet en colegios, institutos y universidades supondría un gasto alarmante, pues no se trataría sólo de la instalación, con la debida adaptación de aulas y zonas destinadas para ello, sino que se habría de sumar la veloz e inevitable obsolescencia tecnológica, la incompatibilidad incondicional de los sucesivos sistemas operativos de Windows y, con ello, el afán lucrativo de los cada vez más multimillonarios informáticos, que hace necesaria una modernización constante y exagerada.
Si bien es cierto que Internet, en la vida académica, ofrece las ventajas innegables de un mejor acceso y control de los recursos bibliotecarios así como una cómoda gestión y realización de los trabajos académicos, no garantiza per se una educación con mayor dinamismo o eficacia. Es cierto que sólo ya por su novedad, los primeros usos de la red tienden a generar una actitud positiva por parte de los estudiantes. Sin embargo, siempre continuará siendo la figura del profesor un hecho más significativo que la figura de un ordenador en el lugar del folio. Al menos debería ser así. Aunque seguramente en esta nueva era universitaria “boloñesa”, en la que el estudiante puede considerarse más como cliente que como estudiante, Internet será la herramienta más recurrida.
Al fin y al cabo, Internet es un negocio. Y la Universidad parece que también.
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Es simplemente inadmisible que se produzca semejante revuelo mediático y social en un caso como éste, especialmente en un momento en el que el mundo está siendo escenario de inauditos crímenes como el de Gaza, ante los cuales nuestro país no sólo se limita a dar muestras de indiferencia, sino que osa a cooperar con la masacre enviando armas y silenciando su voz ante las estrategias europeas de tinte pro-israelí, como el aumento de los acuerdos comerciales y la posibilidad de hacer socio preferente a Israel.
Me cuesta -o más bien, me entristece- pensar en que un caso así pueda llegar a tales niveles desmesurados de sensibilización, sobre todo porque otros similares no han tenido el mismo trato, y porque aún hoy son muchas las personas que no se preocupan por adquirir ni la mitad de información sobre las masacres e injusticias del mundo de la que han alcanzado sobre Marta del Castillo. Una vez más, la ignorancia hace la fuerza. Y los medios, cómo no, olvidan lo que son y colaboran en ello. Dejándose llevar por la psicosis social, corren detrás del morbo, la provocación y el sensacionalismo. Rosa Montero habla de “mundo raro”; yo, de “mundo ciego”.
Y el caso, ¿por qué tengo yo que estar informada de que “Migue”, “Samu” y “Cuco” -mejor obviar cualquier comentario sobre el absurdo de esta nominación- son unos chicos “lo que sea” que pasan las tardes haciendo “lo que sea”? ¿O de que no salen a discotecas, no beben, no fuman? ¿O de que Marta del Castillo y su gran amiga del alma se gozaran las películas de Disney y se ametrallearan a fotos en los probadores de las tiendas? El artículo estrella, como muchos otros que habrá y sobrarán, está en El País. Y todo ello sólo dice tener un fin: concienciar y sensibilizar. No obstante, es evidente que lo único que consigue es engendrar y alimentar esa psicosis social. “Que el ciudadano esté con Marta; así no estará con las cosas que realmente importan”. Y el ciudadano -u oveja, ya no sé cómo llamarlo- está con Marta.
Por si fuera poco, los equipos de fútbol -EQUIPOS DE FÚTBOL- apoyan a Marta del Castillo, y el padre acude al minuto de silencio que le preparan en el Bernabeu. No sé a cuenta de qué. ¿Ahora representan su pesar los futbolistas? Por favor… Ya era lo que nos faltaba. Además de que el padre de la desaparecida se presentase ante Zapatero para pedir una modificación de la Constitución. ¿Son cosas mías o la expresión “sacar de contexto” ya ha quedado obsoleta? Como ejemplo, un gran artículo del ABC de Sevilla, con un gran titular que no tiene ni lo más mínimo que ver con la noticia desarrollada.
Lo paradójico es que la excesiva difusión de información no se queda esta vez en la común disfunción narcotizante, sino que acaba trivializando el acontecimiento hasta tal punto que yo, por ejemplo, ya estoy harta del tema. El papel de Tuenti es también criticable en este aspecto, pues si bien como red social admite más este sensibilizado boom informativo que los propios medios de comunicación, no hace más que abarrotar de forma incesante y agobiante los portales de los usuarios, quienes, como yo, acaban hartos del asunto. El hecho, además, de que la información provenga del dolor y el protagonismo del círculo amistoso de Marta hace que el caso se vulgarice, sobre todo porque es sabido que estos testimonios sólo responden a la furia colectiva, como se puede contemplar en este vídeo de El País, en el que los insultos hacia el asesino y su cómplice son lo único que se asimila.
Es triste, pero es lo que hay. Una vez más, los medios de comunicación se olvidan de informar de lo importante y se convierten en máquinas de vender y escandalizar. Medio, miedo… No parece haber tanta diferencia. Las líneas que separan lo noticioso de lo personal, extinguidas. La jerarquía de la relevancia informativa, cegada y distorsionada. El valor de la noticia, trivializado, arbitrario y vulgarizado.
Hola de nuevo, querida telebasura. 16 años después, ya te echábamos de menos en un caso como éste.
FUENTES: elpais.com | abcdesevilla.es | wikio.es/news | radiocable.com | soitu.es | tuenti.com | youtube.com
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Siempre que se habla de Periodismo es inadmisible la obviedad del concepto de necesidad de información. Ésta es el reconocimiento de incertidumbre por parte de los individuos que los empuja a buscar información y adquirir conocimientos al respecto. Lo cierto es que la auténtica necesidad de información no se conforma con una información de rápido, fácil y cómodo acceso, como permite el desarrollo del gigante Internet. Si bien éstas son facultades que pueden conducir a una merma de la información periodística tradicional, no tienen por qué satisfacer en mayor medida los deseos de los ciudadanos, pues éstos demandan también una información menos caótica, menos inconexa, con mayor autoridad y fiabilidad.
Por otra parte, ya no sólo buscan formarse una opinión a partir del contraste de informaciones, sino que pretenden que su opinión ya concebida sea reforzada por las noticias que le llegan. Así, cada cual elige específicamente qué cadena quiere ver, qué periódico leer y qué emisora escuchar, mientras que todas las versiones rechazadas quedan simplemente a la sombra del conocimiento. El individuo está así asimilando una información que ha sido cuidadosamente manipulada para él. Y malintencionadamente, pues el medio actúa priorizando sus intereses empresariales sobre sus debidos fines informativos: la afiliación de sus compradores asegura su éxito, y con ello no se le puede decir al comprador lo que no quiere saber… Una vez más, la ambición que acompaña de forma inherente al capitalismo quebranta los límites. La calidad de la información disminuye, y la confianza ciudadana se desploma a pasos agigantados. Sólo algún que otro medio emergente nos sorprende compitiendo en calidad de información; seguramente porque como empresas no pueden ya permitírselo.
La cuestión es: ¿qué intereses se esconderían tras una red de información en la que todos pudiéramos ser partícipes? ¿quién garantizaría la naturaleza alternativa o participativa del periodismo en la red? Ya no habría sólo intereses empresariales, sino intereses personales, profesionales, adaptables a cada uno, con un grado de manejabilidad y cognoscibilidad muy inferior y más arbitrario. Ya no habría límites entre lo personal y la información, y la profesión periodística iría dando la bienvenida a su extinción, por su falta de sentido. Tal vez los últimos vestigios correspondiesen a las agencias de información, con sus teletipos puros y duros y su omisión de contextos, antecedentes y visiones globales.
Pero no. No, porque a lo largo de la Historia se ha visto cómo las necesidades de información de los individuos han ido reclamando una cosa u otra. Un punto de inflección a destacar es la aparición del Periodismo interpretativo, en el soporte de las newsmagazines, que respondían a la demanda de una contextualización en los tiempos más críticos. Se dedicaban a profundizar en los acontecimientos, a hacer un Periodismo más documentado y especializado. Internet, por su parte, amenaza con ser la mayor y más peligrosa vía de disfunción narcotizante para los individuos. Con su imperiosa difusión informativa, hace a los individuos creerse partícipes de la misma, cuando en la práctica no son más que meros observadores. Y los blogs, los wikis y las redes sociales, sus gafas. Muchas silenciosas, otras silenciadas. ¿A qué información se daría prioridad? ¿Cuáles serían los algoritmos de relevancia de los motores de búsqueda? ¿Cuál sería el límite entre los distintos tipos de información? ¿Y las bases de datos? ¿Persistirían tan solo las informáticas, con sus inevitables errores, características y resultados propios de la indexación? ¿Monopolizarían los múltiples sitios de noticias automáticos como GoogleNews el “mercado de la información”?
Sí, la idea de la aldea global de Marshall McLuhan parece tomar forma. Sin embargo, se allega con un grado insólito de desinformación -por manipulación y silenciación-, arbitrariedad y entropía informativa, con el que los verdaderos intelectuales y amantes de la causa periodística no están dispuestos a conformarse.









